Publicado por William R. Juárez en Educacion, Slider | 0 comentarios
Conocí al Maestro
Este poema se lo dedico los Maestros de Escuela Dominical de la Iglesia Roca de los Siglos quienes con mucho empeño enseñan la Palabra de Dios a los niños de la iglesia. Un día alguien de esos niños se encontrará cara a cara con su Maestro y expresará su gratitud, y en sus adentros, el maestro convencido dirá que valió la pena. Feliz Día del Maestro.

Yo había caminado por la senda de la vida con paso fácil,
Yo había seguido a donde la comodidad y el placer conducen;
Y entonces por casualidad en un lugar quieto.
Me encontré con mi Maestro cara a cara.
Con posición, rango y salud por meta,
Mucho pensamiento para el cuerpo pero nada para el alma,
Había entrado para ganar esta carrera loca de la vida;
Cuando encontré a mi Maestro cara a cara.
Lo encontré y lo conocí, y me sonrojé al ver
Que sus ojos llenos de tristeza estaban fijos en mí;
Yo tropecé, y caí a sus pies ese día
Mientras mis castillos se esfumaban y se desvanecían.
Esfumados y desvanecidos; y en su lugar
No vi nada más sino la cara de mi Maestro;
Y clamé en voz alta: “Oh, hazme apto
para seguir las marcas de tus pies heridos.”
Mi pensamiento es ahora por las almas de los hombres;
He perdido mi vida para hallarla de nuevo,
Desde cuando solo, en ese lugar santo,
Mi Maestro y yo estuvimos cara a cara.
También hago mención a mi maestra de Escuela dominical Domitila De León de Villatoro quien por su medio Dios hizo llegar la bendición a mi vida cuando era niño. Junto a muchos otros niños de mi época solíamos ir a sus clases dominicales en la Iglesia Jesús el Buen Pastor en San Lucas, Ixcán.
